PARAR PARA CONTINUAR

Verano: 

Pausa, siesta, susurros, risas.

Calma, estrellas, grillos, arena.

Amigos, amores, pueblos, ríos.

Olas, brisas de espuma y sol.

Ingredientes necesarios para la reflexión, para vislumbrar nuestros propios anhelos, para escuchar a nuestro corazón. 

Silencio y luz, para vernos y escucharnos.

Tiempo, para reflexionar y conectarnos.

Tiempo, para hablar con sentido, escuchar a los nuestros y a los desconocidos que los viajes nos traen.

Tiempo para ver otros escenarios, otras posibilidades, otras maneras de vivir, otros paisajes, otros rostros, otros aromas, otros sabores.

Tiempo para planificar el fututo, valorar lo que tenemos, recordar lo grato, soñar con lo nuevo.

Vida más vívida, vida más vivida. 

Porque vamos demasiado deprisa y no sabemos hacia dónde, porque solo intuimos la muerte a ratos y no queremos saber más.

Un espacio que llama a la tortuga,  llama a su lentitud, su perseverancia, su firmeza, el retiro, la curación, la tranquilidad, la Tierra y la transformación. 

Para los nativos americanos, la tortuga simboliza a la Madre Tierra. La mayoría de las tortugas tienen 13 escamas, o escudos, en la parte posterior de su caparazón. Para los nativos americanos, estas escamas representan las 13 lunas llenas que tenemos cada año.

Además, en el borde exterior del caparazón de la mayoría de las tortugas hay 28 escamas más pequeñas. Para los nativos americanos, estas 28 secciones representaban los 28 días de un mes lunar. Así, las tortugas eran consideradas un símbolo celestial de la Madre Tierra.

Es un buen momento para volver a la tierra, a nuestra tierra, a nuestro planeta personal, que es nuestro cuerpo, nuestra materia particular, que sí podemos cuidar y que depende de nosotros.

Ir despacio, ver lo real, lo que no es IA, lo que es milagroso y que existe antes que la humanidad. Hacernos pequeñitos viendo la grandeza de este mundo y nuestra propia mortalidad. 

Es momento de cosecha, de ver lo que hemos recogido tras la siembra.

Verano: 

Lugar, remanso, paz de pueblo.

Huerto fértil en el que parar.



DESMADRE A DEMANDA